Entrevista
Perspectivas ejecutivas con Germán Elera, Director y Cofundador de Digital Bricks

En esta nueva edición de Perspectivas Ejecutivas, conversamos con Germán Elera, Director y Cofundador de Digital Bricks, una de las voces más influyentes en la transformación digital del sector construcción. Desde su experiencia liderando procesos de innovación, nos comparte los desafíos, oportunidades y tendencias que están redefiniendo la productividad, sostenibilidad y modernización de la industria en el Perú y en la región.
¿Podrías contarnos brevemente qué es Digital Bricks y cómo nació la idea detrás de la empresa?
Digital Bricks es una consultoría de transformación digital en ingeniería y construcción. Acompañamos a las empresas en su salto digital orientado a datos, incorporando metodologías como Building Information Modeling, Virtual Design & Construction y soluciones ConTech.
Nace para responder a una gran problemática del sector construcción: la baja productividad. Aún se utilizan herramientas de otra época y métodos muy tradicionales, sin información en tiempo real. Digital Bricks busca ayudar a las empresas a dar ese salto digital mediante todo este ecosistema tecnológico.
Innovar con tecnología en la construcción no es fácil; ¿cuáles han sido los principales retos y aprendizajes?
Innovar en construcción nunca ha sido fácil. Uno de los principales retos es la barrera cultural. Necesitamos dar los primeros pasos para capacitarnos. Nos cuesta dar ese primer paso y no existe una adopción tecnológica como la que vemos en otros países o ecosistemas. A esto se suma la falta de capacitación.
Las personas no se capacitan; por lo tanto, desconocen las herramientas. Si desconocen, no aplican lo que no saben. Es muy difícil implementar metodologías y tecnologías sin una adecuada capacitación o un fortalecimiento de habilidades digitales.
Otra barrera es la inversión. Muchos creen que es muy caro invertir en tecnología, cuando hoy las soluciones se están democratizando. La tecnología que utiliza la empresa más grande de Perú o América Latina puede ser usada también por un diseñador o un consultor independiente, porque ahora es accesible. Las grandes empresas invierten más y las pequeñas invierten de acuerdo con el tamaño de sus proyectos.
Es importante señalar que, al pensar que es caro y exclusivo para empresas grandes, se desconoce cómo se invierte en tecnología a nivel mundial. En un proyecto de infraestructura, diversos estudios europeos y americanos indican que solo se invierte alrededor de 0.2% del presupuesto en tecnología. Y aunque parece poco, muchas personas creen que es costoso, cuando en realidad otras industrias destinan entre 2% y 3%. La aeronáutica, por ejemplo, invierte ese porcentaje de su cifra de negocios. En construcción, es mucho menor, pero no se sabe porque falta información.
Otra barrera es que el ecosistema castiga los errores. Las ideas se penalizan si no están bien ejecutadas y no existe una cultura abierta a equivocarse, algo que sí ocurre en otros entornos.
En cuanto a los aprendizajes, uno de los principales es generar alianzas. Es fundamental identificar a los actores del ecosistema y cómo pueden sumarse a la estrategia, pero como aliados verdaderamente integrados en la hoja de ruta digital. Si un emprendedor de construcción quiere avanzar hacia la inteligencia artificial, tiene dos opciones: desarrollar el camino solo o buscar un aliado que ya haya recorrido ese proceso, como una empresa tecnológica o una consultora especializada.
Lo mismo aplica para otros temas. Uno de los grandes aprendizajes es saber formar alianzas estratégicas para reducir la brecha en los próximos años.
La digitalización y la sostenibilidad son hoy temas centrales para el sector; ¿cómo contribuye Digital Bricks a un modelo de construcción más eficiente y sostenible?
Nuestro modelo se basa en mejorar la construcción a través de la productividad. Como mencioné en la primera pregunta, la industria de la construcción es una de las menos digitalizadas y su productividad no avanza. Por eso uno de nuestros pilares es precisamente la productividad. Mejoramos los procesos incorporando tecnologías, ya que muchos siguen siendo procesos basados en papel.
Hoy, por ejemplo, el ingeniero de campo trabaja con una libreta y un lapicero, anotando información valiosa que luego debe transcribir en la oficina. Ese doble trabajo genera pérdida de información y una gran improductividad.
El segundo punto es la calidad. Buscamos una ejecución alineada a los estándares de calidad del proyecto mediante sistemas más automatizados y digitalizados, como la incorporación de planos y modelos tridimensionales y flujos de trabajo automatizados. Antes, para validar un documento, había que enviarlo por correo y esperar la respuesta; hoy esos flujos están prácticamente automatizados, lo que reduce el papel y las improductividades.
¿Cómo lo hacemos? Con la metodología BIM podemos crear un modelo tridimensional y realizar una construcción virtual antes de ejecutarla en la realidad. Esto permite evaluar riesgos y reducir retrabajos. También facilita una mejor planificación mediante un modelo 4D, que permite hacer seguimiento constructivo día a día en una maqueta virtual. Esto reduce retrabajos, sobrecostos y la huella de carbono, además del impacto económico para la empresa.
Otro punto clave es la toma de decisiones. Actualmente se toman decisiones basadas en supuestos porque muy pocos gerentes tienen información en tiempo real de lo que ocurre en sus proyectos; todo se basa en papel y Excel. Reunir la información toma tanto tiempo que, en Perú, se suele decir “hay que hacer el corte”: se detiene el proceso el jueves, se recopila la información hasta el domingo y recién el martes se presenta un consolidado a los gerentes. Las decisiones se toman con una semana de retraso.
Lo que buscamos es una toma de decisiones asertiva y en tiempo real. Para lograrlo, se requieren procesos completamente definidos y actualizados. Muchos procesos actuales fueron diseñados hace años y no incorporan nuevas tecnologías. Buscamos que sean procesos productivos y eficientes, como los de una fábrica.
Digital Bricks organiza el ConTech Summit en Lima, un espacio que reúne a los principales actores del ecosistema de innovación en la construcción; ¿cómo nació esta iniciativa y qué busca impulsar en el sector construcción?
Esta iniciativa nació de un proyecto que tenía planificado desde hace muchos años, pero era necesario esperar el momento adecuado. Hoy muchas empresas buscan innovar y mejorar procesos, y el ecosistema tecnológico está en plena expansión, lo que hizo que este fuera el timing ideal.
También nació para cubrir un vacío. Este tipo de espacio no existe en América Latina. Sí existe en Europa, en Francia, en algunos otros países europeos y en Estados Unidos, pero no en nuestra región. ConTech viene de Construction Technology. Existen eventos como FinTech Latin o PropTech en Real Estate, pero no había un ConTech Latin Summit. Por eso vimos un espacio claro para incorporar a todo el ecosistema y convertir a Lima en un epicentro de innovación y tecnología en construcción e infraestructura.
Buscamos que quienes asistan obtengan información de altísimo valor. El evento cuenta con 14 paneles distribuidos en dos días, con speakers que vienen de Francia, Estados Unidos, España y varios países de América Latina. Se abordan temas como BIM, el BIM Forum, las realidades de construcción en países como Chile y Brasil, y la nueva gestión de proyectos digitales, con la participación de varias BMO de diferentes países aliados con Perú.
También hay paneles sobre cómo las empresas constructoras están apostando por la transformación digital; un panel de Women in ConTech, que aborda el rol de la mujer en la tecnología aplicada a la construcción; y otro panel temático sobre contratos estandarizados como FIDIC y NEC en el país, con experiencias internacionales. Además, se tratan temas de inteligencia artificial, medio ambiente, drones, innovación y sostenibilidad, así como los próximos pasos de la sostenibilidad en la construcción en América Latina.
Incluimos también el mundo del venture capital, el ecosistema tecnológico y diferentes perspectivas: Europa, Estados Unidos y América Latina, especialmente en infraestructura económica. Son dos días muy enriquecedores, con espacios de networking de alto nivel, orientados a gerentes, directores, dueños de empresas y funcionarios públicos.
Creo que es un espacio que América Latina merece, y mejor aún si se realiza aquí, en Lima.
Para concluir, ¿qué mensaje te gustaría dejar a los profesionales del sector que buscan transformar la construcción desde la innovación?
Que no tengan miedo a cambiar o a desarrollarse. Necesitamos cuestionar y transformar el estatus quo. Innovar no es solo tecnología; también implica mejorar procesos. La transformación digital tiene un componente tecnológico fundamental, pero no debemos olvidar que somos nosotros quienes actuamos y tomamos las decisiones.
En un mundo tan cambiante, con tantos retos en nuestras industrias y con tecnologías que avanzan a gran velocidad, debemos ser personas que actúan, no espectadores con los brazos cruzados. Siempre invito a reflexionar: ¿somos actores o somos espectadores? Los invito a ser protagonistas de esta nueva era.