Entrevista
Perspectivas Ejecutivas con Vincent Sicet, fundador de La Maison Sicet

Este mes conversamos con Vincent Sicet, fundador de La Maison Sicet, quien nos comparte cómo transformó una tradición familiar francesa en una historia de éxito en Perú. Desde Bordeaux hasta Lima, Vincent promueve el savoir-faire del vino francés y nos habla sobre los retos y logros de emprender lejos de casa.
1- ¿Podrías contarnos brevemente qué es Maison Sicet y cómo o se ha desarrollado como una Empresa Francesa en el Extranjero (EFE) en el Perú?
La Maison Sicet es una empresa francesa de Bordeaux que existe desde 1870. Mi bisabuelo empezó toda la historia emprendedora en Francia y, ahora que me mudé a Lima, también traje esta historia conmigo para tener una base acá. Entonces me dedico a la importación y distribución de vino francés.
Soy lo que llamamos un EFE, un entrepreneur francés en el extranjero, así que desarrollé de manera independiente mi empresa en el extranjero y en Perú. Acá vendo los vinos y también organizo eventos, organizo catas y, además, la idea es justamente hacer llegar al público peruano este savoir-faire francés en lo que es la producción de vino. Bordeaux es una referencia y Francia es una referencia a nivel mundial para eso.
2- ¿Cuáles han sido los principales logros y desafíos que ha enfrentado la empresa desde su creación?
Los grandes logros son seguir, después de nueve años, desarrollando el negocio y siendo feliz de hacerlo. Empecé hace nueve años importando un pallet; este año estoy importando dos contenedores. La idea es que sigamos creciendo, pero nada es adquirido. Otro gran logro también es desarrollar relaciones de trabajo con la comunidad francesa acá. Pienso en el Pullman, en restaurantes como Awicha, Contraste o en Ica, nuestros amigos de Bistrot Bastille. Una buena consagración también fue estar presente en la carta de Restaurante Central, en su maridaje como en su carta de vinos. La idea es seguir con eso, pero hay muchos desafíos.
Empecé solo y la cantidad de trabajo es cada vez más importante; es momento de decidir ahora si sigo solo o ya empiezo a juntarme con más personas, y eso obviamente es una inversión, son decisiones que tengo que tomar ahora. Así que sigo como EFE y ahora, a ver, si tengo un equipo para acompañar al EFE ahora.
3- ¿Cuáles son los ejes de desarrollo o proyectos que guían el crecimiento de Maison Sicet?
En cuanto a objetivos, como cualquier empresa, es desarrollarse. Empiezo ya a desarrollarme primero con los productos. Empecé con vinos de Bordeaux y del suroeste de Francia; ahora estoy con Champagnes y voy a estar con más vinos franceses. Por ejemplo, en el sureste me gustaría mucho empezar con la Bourgogne y también la Loire. Francia es una tierra increíble para encontrar muy buenos productos.
La otra idea es desarrollarme con mis clientes acá, llegar cada vez a más personas y tener cada vez más personas satisfechas. Esa es la única forma de desarrollar de manera perenne el negocio. También quiero un desarrollo geográfico. Ya estoy en Lima, me encuentro también en provincia y la idea es ir a nuevas ciudades fuera de Lima. Eso también es un reto.
Respecto al mercado peruano, soy optimista porque veo que el consumo de vino ha ido creciendo con los años. Cuando llegué, más o menos hace unas décadas, acá en Perú se consumía whisky, cerveza, pisco, pero el vino no tanto. Y justamente hubo su revolución gastronómica… bueno, revolución no creo, pero siempre ha sido un país gastronómico fuerte, y se desarrolló mucho a nivel internacional, acompañado también de un desarrollo fuerte a nivel nacional. Nos damos cuenta de que cada vez más la oferta de restaurantes va creciendo, cada vez es más especializada y ha ido de la mano con el vino, lo que ha permitido un consumo y un interés cada vez mayor del público peruano por el vino.
Llegaron las cenas o los menús maridajes, y eso ha sido un buen empujón para el vino. Es un mercado en el que históricamente encontramos orientación al vino peruano y, entre los vinos importados, hay un lugar muy importante para los argentinos, chilenos o españoles. El francés no tanto, pero estamos trabajando en eso cada día. La idea es tener este espacio y hacer que el vino francés se encuentre más fácilmente, sea más asequible y de calidad.
Para mí, lo importante para que un mercado se desarrolle es proponer buenos productos a precios justos.
4- ¿Podrías contarnos qué es la Commanderie des Vins de Bordeaux, cuál es su historia y su presencia en el Perú, y qué papel juega en la promoción y difusión de la cultura del vino en el país?
La Comanderie des Vin de Bordeaux también es parte de los logros de la Maison Sicet, y también personales. La Comanderie es una representación oficial de los vinos de Bordeaux en el extranjero. Bordeaux tiene una historia vitivinícola muy antigua, de dos mil años, y los productores se juntaron en cofradías en función de cada denominación. La más antigua es la Jurade de Saint-Émilion, que tiene 900 años. Es producción de vino, pero también historia y tradición del vino. Estas cofradías están representadas en Bordeaux por lo que llamamos el Gran Consejo del Vino de Bordeaux, cuya bandera tengo orgullosamente en mi casa. La idea es representar en el extranjero y promover el vino de Bordeaux.
La Comanderie la hemos abierto —o mejor dicho, hicimos la entronización de sus comandantes— hace un año, en noviembre del año pasado. Ya nos acercamos al primer aniversario, que será un momento clave este año. Será un momento en el cual voy a invitar a seis productores de vino francés, especialmente de Bordeaux. Van a venir los productores, celebraremos el vino francés y organizaremos la primera feria del vino francés con los productores directamente acá en Perú.
5- Para concluir, ¿qué mensaje o consejo le darías a quienes desean emprender o desarrollar proyectos inspirados en el savoir-faire francés en América Latina?
Para la gente que desea venir a Perú a emprender, primero: sean optimistas, es una tierra de oportunidades. Cuando uno lanza su negocio, no es un camino fácil. Estamos haciendo el camino, lo estamos creando. Hay que buscar soluciones; va a haber problemas, pero siempre hay soluciones, no se preocupen. No pierdan el ánimo, rodéense de personas.
Tenemos una comunidad francesa no tan numerosa, pero fuerte y con muchas personas muy interesantes. Yo he conocido franceses muy inspiradores acá, y ellos pueden ser de buen consejo y apoyar. También contamos con una cámara de comercio activa. Tenemos un grupo de EFE que queremos unir, porque creo que la vida del emprendedor es una vida solitaria, pero no tenemos por qué estar solos. Hay que rodearnos y juntos podemos apoyarnos, darnos consejos.
Lo importante también para un emprendedor es vender su producto. Así que, si yo tengo que ir a comprar mi croissant, voy a ver a un amigo francés que lo hace muy bien. Entonces es eso: rodearse de las buenas personas también es muy importante.