El Facility Management es un aliado estratégico para la continuidad de infraestructuras críticas

José Tello, account manager de Equans Perú, explica cómo este modelo permite mejorar la disponibilidad, seguridad y sostenibilidad de las operaciones.

En un contexto donde la continuidad operativa es clave para organizaciones que gestionan infraestructuras críticas, el Facility Management (FM) se posiciona como un modelo estratégico. Conversamos con José Tello, account manager de Equans Perú, sobre su impacto y beneficios. 

¿A qué nos referimos con infraestructura crítica y por qué es importante su continuidad operativa?

Las infraestructuras críticas son aquellos activos tangibles e intangibles cuyo funcionamiento resulta indispensable para la sociedad. Una interrupción o falla en instalaciones como hospitales, centros de datos, aeropuertos, sistemas de transporte o edificios corporativos puede afectar la seguridad de las personas, la continuidad de los servicios y el desarrollo de las actividades económicas. Por eso, garantizar su continuidad operativa es fundamental para que estas infraestructuras funcionen de manera segura, eficiente y sin interrupciones. 

¿Por qué es importante el Facility Management para este tipo de infraestructura y qué implica este modelo en la práctica?
Implica gestionar de manera eficiente los activos e instalaciones durante todo su ciclo de vida. Esto incluye anticipar fallas mediante mantenimiento planificado, optimizar el uso de recursos y garantizar el funcionamiento continuo de sistemas esenciales como climatización, redes eléctricas, sistemas contra incendios y transporte vertical. Cuando logras todo ello, es posible tener como resultado altos niveles de disponibilidad de los activos. Por ello este modelo es relevante y clave cuando hablamos de infraestructura crítica.

¿Cómo contribuye el Facility Management a la eficiencia operativa?
Este enfoque permite reducir interrupciones no programadas que pueden afectar la operación. Además, contribuye a optimizar costos mediante una gestión centralizada de los servicios, mejorar la eficiencia energética y fortalecer la sostenibilidad de las operaciones.

¿Cuáles son hoy los principales desafíos para la gestión de infraestructuras críticas?

Uno de los principales retos es modernizar la forma en que se inspeccionan y mantienen los activos. En sectores como energía y telecomunicaciones, muchas intervenciones todavía se realizan de forma manual, lo que incrementa la exposición de los trabajadores a riesgos operativos y puede afectar la continuidad del servicio. Frente a ello, avanzar hacia modelos que incorporen mayor tecnología y automatización resulta clave para mejorar la seguridad, aumentar la eficiencia y asegurar la disponibilidad de las infraestructuras.

¿Cómo está transformando la innovación la gestión de estas infraestructuras?

La innovación está permitiendo que muchas tareas de inspección y mantenimiento se realicen de manera más segura y eficiente. Hoy es posible incorporar herramientas como drones para inspeccionar líneas de alta tensión, infraestructura, fachadas o centrales solares, así como soluciones robóticas para el mantenimiento de superficies especializadas. A esto se suma el análisis de datos, que permite anticipar fallas y mejorar la predictibilidad de los activos críticos, fortaleciendo la continuidad operativa y la toma de decisiones.

¿Qué rol juega la tecnología en este modelo?
La tecnología es clave porque facilita el monitoreo permanente de indicadores de desempeño. Esto permite tomar decisiones basadas en datos y mejorar la experiencia tanto de usuarios como de colaboradores.

¿Cómo ha evolucionado el Facility Management en los últimos años?
Ha dejado de ser únicamente un servicio de mantenimiento para convertirse en un componente clave de la estrategia de gestión de infraestructuras críticas. Hoy es una herramienta que permite a las organizaciones enfocarse en su actividad principal mientras especialistas gestionan los servicios críticos.

¿Cuál es el principal valor que aporta este modelo a largo plazo?

El verdadero valor de una infraestructura no está solo en su construcción, sino en su capacidad de operar de forma continua, segura y eficiente durante toda su vida útil. Contar con especialistas en la gestión de estos servicios permite preservar el valor de los activos y asegurar su funcionamiento en el tiempo. 

En ese sentido, el Facility Management se consolida como un aliado estratégico para las organizaciones que buscan garantizar la continuidad de sus operaciones en entornos cada vez más exigentes. Apostar por este modelo no solo permite optimizar recursos y reducir riesgos, sino también asegurar infraestructuras resilientes, sostenibles y preparadas para los desafíos del futuro. 

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